
Percepción de las lecturas:
Las lecturas realizadas me parecieron de gran interés porque abordan temas de actualidad y plantean, adicionalmente, algunos de los retos a los que debe hacer frente la educación del siglo XXI para satisfacer no sólo las demandas de la era del conocimiento, sino también para cubrir los requisitos de un mercado laboral que precisa el desarrollo de competencias específicas.
Aportaciones de las lecturas:
En la actualidad, el conocimiento mismo, así como el uso que se le dé a éste, tendrán una mayor relevancia tanto para el éxito social como para el ámbito profesional, debido a los constantes cambios producidos en las relaciones interpersonales y profesionales.
Cada vez más, obtendrá una prioridad mayor el trabajo sobre competencias, dado que en función de ellas se podrá acceder a mejores puestos laborales y, en consecuencia, a mejores condiciones de vida.
Más allá de las competencias a desarrollar, ya sea en un ámbito académico o público, se ha hecho énfasis también en la práctica continua de valores y actitudes favorables hacia el trabajo cooperativo y eficiente.
Y por si los requerimientos ya descritos no fueran lo suficientemente demandantes, se señala además que, por el mismo estado de competitividad que prevalecerá y las necesidades cambiantes de las empresas y demás instituciones, las habilidades que se adquieran se depreciarán rápidamente, con lo que se precisará mantenerse actualizado continuamente.
De aquí la necesidad de fungir como innovadores tempranos en el uso de técnicas de grupo y en el uso de software educativo así como en el acceso y manejo de dispositivos móviles diversos.
Con base en este panorama, el Banco de México ha puesto de manifiesto que se debe favorecer un tipo de aprendizaje para la creación, aplicación, el análisis y la síntesis del conocimiento, así como para la toma de decisiones, resolución de problemas y una mayor orientación hacia el auto aprendizaje.
Una de las principales instituciones que debe asumir el rol que le corresponde en la formación de profesionales que satisfagan las demandas del mercado son las universidades, consideradas por Delanty (2001) como el lugar en que el conocimiento, la cultura y la sociedad se interconectan.
Schwartz (2001) señala, por su parte, que la comunicación debe transcender este espacio y reconoce la importancia de elementos virtuales, tales como las conexiones entre distancia entre miembros de una comunidad y otras comunidades. De la misma manera, afirma que el conocimiento y la educación deben diversificarse en distintas modalidades, tales como universidades corporativas, educación virtual, generación de redes y comunidades de práctica.
Ideas generadas a partir de las lecturas:
Del texto de andragogía y constructivismo resulta interesante identificar que el modelo bajo el cual aún se trabaja en el aula, por las prácticas o creencias que predominan en el profesorado, es el denominado modelo pedagógico, que asigna al maestro la responsabilidad total para tomar todas las decisiones acerca de lo que se aprende en un curso así como determinar los aprendizajes a lograr de acuerdo con las necesidades que el docente percibe en los alumnos.
Knowles (1980, 1987) hace una distinción al respecto y señala que para atender mejor las demandas de los adultos es preciso recurrir a un modelo andragógico ya que satisface mejor las demandas del nuevo contexto educativo y social. De acuerdo con él, la andragogía puede ayudar a otros a aprender a auto dirigirse, destacándose con ello el papel que corresponde a cada participante para planear, llevar a cabo y evaluar sus actividades de aprendizaje (Merriam y Caffarella, 1991).
De manera consistente con la teoría andragógica se encuentra la teoría constructivista, muy aceptada en la práctica educativa actual, dada la tendencia de la educación a enfocarse más en el alumno y en el proceso de aprendizaje.
La perspectiva constructivista, lo que promueve es la concepción del alumno como un individuo que inicia una experiencia, busca información para solucionar problemas y reorganiza lo que ya sabe para lograr nuevas distinciones, en vez de mantener la actitud pasiva a que puede llevar el modelo pedagógico.
Para Plourde (2003) el constructivismo puede considerarse como una teoría que propone que las personas creen su propio significado y entendimiento, combinando lo que ya saben con la nueva experiencia con la que se confronta.
Porlan (1997), por su parte, señala que a la teoría constructivista le interesa estudiar la influencia de las situaciones, creencias, expectativas y sentimientos de los involucrados en el proceso de enseñanza aprendizaje.
Cabe mencionar que el aprendizaje constructivo así como el experiencial han demostrado ser eficaces al favorecer mejores ambientes de aprendizaje y conceder al estudiante un rol más activo, tal como lo ha puesto de manifiesto las entrevistas y experiencias recavadas por el modelo educativo implementado por el Tec.
En lo correspondiente al trabajo sobre competencias, llama la atención la distinción que se establece entre competencias laborales y competencias del ciudadano.
Las competencias laborales están claramente orientadas a satisfacer los requerimientos del trabajo actual y futuro, y por tanto, a incidir directamente en el desempeño de las personas en el contexto laboral.
Las competencias del ciudadano, en cambio, se dirigen a preparar para el trabajo y también para la vida.
Aunado a los tipos de competencia que se mencionan, no debe omitirse el trabajo y los beneficios que puede ofrecer la integración y el desarrollo de competencias democráticas, ya que antes de ser un ciudadano del conocimiento se es un ciudadano democrático.
Las competencias descritas, abordadas y trabajadas en conjunto, ayudarán al individuo a formarse como una persona libre y autónoma y como un actor ético y constructivo en la sociedad, consciente de sus derechos y obligaciones y capaz de asumir las consecuencias de sus acciones.

Hola Mauricio
ResponderEliminarCoincido contigo sobre la importancia que día a día se ha proporcionado al trabajo por competencias. Sin embargo, los valores van de la mano con éstos, pues para formar un ciudadano democrático no se puede dejar del lado las actitudes positivas para actuar en un grupo o e incluso en la sociedad.
Es interesante los aportes sobre los teóricos por ejemplo Porlán, pues en todo proceso de enseñanza-aprendizaje se debe fomentar el trabajo cooperativo, el autoaprendizaje y la autonomía.
En la actualidad, en todo sistema educativo ya sea presencial o virtual, se debe fomentar el desarrollo de competencias para desenvolverse en ámbitos personales, sociales o culturales.